jueves, 25 de febrero de 2010

Momento de hablar.

Llega la inspiración, pero simplemente al ver la cantidad de cosas absurdas que una sola persona puede llegar a soltar por la boca.
Me suda las narices quién se vaya a dar por aludido con esto, es más, ni siquiera lo verá la persona indicada, pero bien repito, no es importante para mi en estos momentos.
Simplemente quiero hablar sobre algo, algo que a MI, personalmente, me crispa los nervios.

¿Habeis oido hablar alguna vez de la "falsedad"?
Bien, yo os voy a explicar sobre ella.

La falsedad es algo que a mi -personalmente- me saca de mis casillas.
Nunca entendí la necesidad de la gente de dar una cara a determinadas personas y luego a otras tantas darles otra. Odio el complejo de moneda.
Sí, todos sabemos más que de sobra que a veces, por motivo de educación, por simples normas de conducta que se nos enseñan de pequeño hay determinadas cosas que debemos callarnos. Hay determinadas situaciones en las que debe uno contenerse o incluso, sí, momentos en los que compocortarse de una manera poco agradable para nuestra persona.

Pero, ¿Y esa falsedad "innata"?
¡Oh, por favor!
No soporto a la gente que, por afición, por gusto, por naturalidad, o incluso por simple aburrimiento, muestra una cara bonita a una persona (o incluso a un grupo de personas entero, llamemoslé "público") y luego verdaderamente muestre su otra cara a lo que llamamos el otro grupo (o bien, en este caso, "servicio de mantenimiento").
Hay que aprender a ser un poco sincero en esta vida, señoras y señores. Las cosas se dicen tal y como son, y tal y como se piensan.
No hace falta decirlo de manera mal educada o grosera (a veces el exceso de sinceridad lleva a esto) pero en mi opinión si es necesario decir las cosas como uno las ve, como uno las piensa o como uno opina sobre ellas.

Y una persona falsa NO hace eso, al contrario.
Para engañar a tooodo el mundo (sí, vosotros que leeis esto, posiblemente me entendais de lo que hablo) usa las palabras bonitas, el complejo de martir, la cara de niñ@ buen@. Cosa de la que yo me río a carcajada limpia.

Hacedme un favor, e intentar dar más la cara por vuestros principios y opiniones, ¿quereis? Sed algo menos mentirosos y, ¡oh, por supuesto! Se me olvidaba un pequeño detalle.

Me encanta la gente que intenta ir de buena persona, de buena gente. Me encanta todo el mundo cuando intenta ponerse de vanidoso, de común, de sencillo. ¡Enserio!
Sobre todo cuando dos minutos después puede llegar a echarse flores a si mismo tratándose de persona "madura" cuando su principal comportamiento es de niño estúpido.


¿Con todo esto que provocais? Risas, y más y más.. risas.
Al menos a mi, cual cosa me parece patética.
Repetiré una vez más.
Gente, CAMBIAD. Y tú en especial, bonita. Tú, en especial.


#SaanRoswelt.

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